sábado, 5 de septiembre de 2015

TOCA PARA MI

      Estaba leyendo en casa, cuando de pronto recordé esa noche que se había convertido, en la mas especial de lo que hasta ahora he vivido en mi vida. Iba a ser diferente a todas en las que habíamos quedado.
     Cuando bajé y lo vi esperándome cerca del coche así vestido, con su gran estatura, se me paró el corazón. Nunca lo había visto de aquella manera, me pareció el hombre mas guapo y hermoso de todos.
     Él no me había visto, así es que me acerqué muy despacio y sorprendiéndole lentamente deposite un dulce beso en su mejilla.

       - Que hermosa estás - me dijo con su voz varonil.
       - Gracias, de ti no podría decir lo mismo - le dije socarronamente, echándonos a reír los dos - porque hermosa como tal, no se te podría aplicar ya que eres como el bello Adonis.

     Sus largos brazos me acogieron dándome un abrazo, con su cuerpo me cubrió y sentí como sus labios se posaban en mi cabeza dándome un dulce casto beso. Cada vez que hacía eso, a su lado me sentía pequeñita y me embargaba la emoción. Me cogió de la mano y me guió mientras que yo gustosa me dejaba hacer, porque sabía que me iba a sorprender.

     Cuando llegamos y entré, supe lo que esa noche iba hacer, solamente para mi. Los ojos se me aguaron porque era lo que siempre le había pedido "Toca para mi" pero se negaba a concederlo ya que era la parcela mas intima de él y no estaba dispuesto a ceder.

           - Ven,¿Confías en mi? - me preguntó agarrándome de la mano y llevándome hasta sentarme en la banqueta.
           - Si - fue lo único que logré responder, ya que siempre había confiado en él.
           - No hables, solo siente y deja que la música se adentre en ti.- Noté como depositaba un suave pañuelo de seda sobre mis ojos.

        Lo sentí sentarse a mi lado, mientras sus dedos se posaban suavemente en las teclas del piano, ahí entendí su manera de tocar a la mujer, ya que el decía: "La mujer no es un objeto, es tan solo un instrumento que hay que saber tocar, saber escuchar para saber si estás tocando bien cada una de sus teclas, primero aprendes la reglas después las dejas a un lado, para tocarla con el corazón"

      La dulce melodía me embargó y supe entonces que a su manera se estaba declarando y haciéndome el amor, además de tocar armoniosamente cada una de las teclas de mi corazón.



  

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